El diablo viste de …

Seguro que habéis visto todos la famosa película protagonizada por Anne Hathaway y la oscarizada Meryl Streep, El diablo viste de Prada. En él se puede ver los entresijos de la moda, y de las revistas de moda.

Las tendencias de moda para mujer cambiar cada semana, y solo la opinión de 10 personas en el mundo influye realmente que los que se va a llevar una temporada o no.

En mi opinión la moda es algo que está vida, y que se mueve cada día en las calles de todo el mundo. Cada individuo, escoge como quiere ir vestido y afirma su identidad ayudado de la moda.

Es cierto que las grandes revistas de moda como Vogue, Elle o Vanita Fair destacan más a algunos diseñadores que a otros, por lo tanto, seleccionan que tipo de belleza es la que se lleva esa temporada y como deben ir vestidas sus modelos.

Esa se traslada más tarde a las calles de medio mundo, dónde empiezan a llevarse las grandes bolso, o gafas de colores, según lo marquen este tipo de revistas.

La moda es un negocio cruel y si no estás a la última desapareces de un día para otro.

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3 respuestas a El diablo viste de …

  1. Tendencia también se utiliza como sinónimo de moda, en el sentido de tratarse de una especie de mecanismo social que regula las selecciones de las personas. Una tendencia es un estilo o una costumbre que deja una huella en un periodo temporal o en un sitio.

    En la década del ’60, por ejemplo, la tendencia marcaba el uso de ropa muy colorida, con grandes estampados y pantalones Oxford (también conocidos como pata de elefante).

    En la actualidad, en cuanto a vestimenta, no existe una gran tendencia dominante. En el mundo occidental se impone, desde hace varias décadas, el uso de vaqueros o jeans como prenda informal por excelencia. Las ocasiones formales, en cambio, requieren el uso de traje y corbata en el caso de los hombres y de vestidos largos en el caso de las mujeres. Las tendencias, de todas formas, varían con el paso de los años.

  2. La ropa casual es la ropa informal: es decir, aquella que se utiliza en contextos que no exigen el respeto de un código de vestimenta formal. A la hora de escoger ropa casual para vestirse, por lo tanto, una persona no se ata a criterios rígidos de elegancia ni se preocupa por lograr un aspecto de seriedad.

    La ropa que una mujer elige para salir a hacer compras por su barrio o que utiliza un hombre cuando lleva el automóvil al taller mecánico, por citar dos situaciones, es ropa casual. En cambio, cuando la misma mujer va a su oficina y el hombre asiste a un acto protocolar, apelan a otro tipo de vestimenta.

    Un pantalón deportivo o un vaquero (jean), una camiseta de un grupo de rock, un buzo o sudadera y una campera impermeable son algunas de las prendas que forman parte de la ropa casual.

    Por lo general, una persona opta por la ropa casual cuando sabe que los individuos con los que se relacionará no estarán pendientes de su aspecto. En cambio, la ropa formal aparece en contextos en los que se exige una cierta presencia y un cuidado especial de la imagen: un casamiento, una reunión de negocios, etc. En algunos casos, la ropa incluso puede ser un uniforme específico.

  3. La ropa casual es la ropa informal: es decir, aquella que se utiliza en contextos que no exigen el respeto de un código de vestimenta formal. A la hora de escoger ropa casual para vestirse, por lo tanto, una persona no se ata a criterios rígidos de elegancia ni se preocupa por lograr un aspecto de seriedad.

    La ropa que una mujer elige para salir a hacer compras por su barrio o que utiliza un hombre cuando lleva el automóvil al taller mecánico, por citar dos situaciones, es ropa casual. En cambio, cuando la misma mujer va a su oficina y el hombre asiste a un acto protocolar, apelan a otro tipo de vestimenta.

    Un pantalón deportivo o un vaquero (jean), una camiseta de un grupo de rock, un buzo o sudadera y una campera impermeable son algunas de las prendas que forman parte de la ropa casual. tienda de ropa de mujer

    Por lo general, una persona opta por la ropa casual cuando sabe que los individuos con los que se relacionará no estarán pendientes de su aspecto. En cambio, la ropa formal aparece en contextos en los que se exige una cierta presencia y un cuidado especial de la imagen: un casamiento, una reunión de negocios, etc. En algunos casos, la ropa incluso puede ser un uniforme específico.

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